Una alternativa atractiva y probada a nivel mundial 

 

Sistemas basados en Ventilación Natural Controlada (VNC) con ventanas electromotrices automatizadas, como los que se utilizan en el Reichstag de Berlín y en el nuevo edificio del Banco Central Europeo en Frankfurt, en combinación con un centro de control y sensores, permiten un intercambio de aire natural rápido sin soporte adicional de un ventilador y con un consumo mínimo de energía. La VNC se basa en la flotabilidad térmica (efecto chimenea) en el edificio, que se produce por la diferencia entre la temperatura interior y la exterior, la presión y la humedad del aire o del viento. El efecto de dilución resultante asegura la provisión de una buena calidad del aire interior y confort térmico con niveles óptimos de humedad. De esta forma es posible renovar el aire contaminado de forma continua, por ejemplo, cuando esta contaminado por coronavirus o gripe. Y esto ahorra costos, porque los ventiladores que consumen mucha energía, los conductos de ventilación que consumen espacio y el mantenimiento complejo no son necesarios. Dependiendo de los requisitos del edificio y / o del usuario, también son posibles combinaciones entre ventilación asistida por ventilador y VNC, los llamados «sistemas de ventilación mixtos o híbridos».

 

Efecto chimenea

La concentración de CO2 como indicador importante de la calidad del aire interior

 

Además de la humedad, la concentración de CO2 en el interior se ha utilizado durante mucho tiempo como un indicador de la necesidad de suministro de aire fresco, especialmente con el aumento de la carga de microorganismos y aerosoles en oficinas y escuelas, una consecuencia típica de la presencia de muchas personas en el lugar.  Si en un lugar se producen un numero muy bajo de renovaciones del aire, la concentración de CO2 puede aumentar rápidamente incluso cuando hay unas pocas personas presentes. El numero de Pettenkofer para evaluar la calidad del aire es un máximo de 1000 ppm (0,1% en volumen) como valor limite de CO2 para una buena higiene del aire interior. Para minimizar la propagación de aerosoles contaminados, expertos y organizaciones reconocidas internacionalmente en el campo de la ventilación de edificios recomiendan durante la pandemia de coronavirus que se reduzcan las concentraciones de CO2 en habitaciones a 400 ppm mediante medidas de ventilación eficaces. En este contexto, actualmente se está discutiendo en Alemania la introducción de los llamados «semáforos de CO2» en escuelas y universidades, estos dispositivos muestran la medida de concentración de CO2  a través de una pantalla LED: donde nos muestra una luz verde que significa «ok» y una luz roja que significa «ventilación»; esto se hace manualmente abriendo la ventana o presionando un botón. En un sistema VNC, los datos climáticos externos, como la fuerza del viento, la radiación solar o la precipitación, se registran y procesan permanentemente a través de sensores. También todos los datos climáticos interiores relevantes, como temperatura ambiente, humedad y valores de CO2 se registran y se envían a una unidad de control. A partir de ahí, las ventanas automatizadas se abren y cierran de forma inteligente, independientemente del usuario, en función de los objetivos térmicos, higiénicos del aire y energéticos del lugar.

 

Idoneidad practica de VNC probada por estudio

 

El estudio «KonLuft: eficiencia energética de los edificios mediante ventilación natural controlada» de la Universidad Tecnológica de Stuttgart demuestra su idoneidad practica. El resultado del estudio muestra (independientemente de la situación actual del coronavirus), que, con la ventilación natural controlada a través de ventanas automatizadas, se puede garantizar la ventilación del edificio independiente del usuario y basada en las necesidades de calidad del aire que exige la ley. Además, el análisis del ciclo de vida demostró que los sistemas VNC ahorran alrededor del 12% en costos de inversión en comparación con los sistemas de ventilación asistidos por ventilador con recuperación de calor y causan alrededor de un 50% menos en costos de operación y mantenimiento durante un periodo de 20 años. VNC también gana puntos en lo que respecta al clima y al respeto por el medio ambiente, con un consumo mínimo de energía, este tipo de ventilación ayuda a reducir las emisiones de CO2. Los sistemas de Ventilación Natural Controlada (VNC) diseñados individualmente con ventanas accionadas por motor eléctrico ofrecen soluciones efectivas, combinando las más altas exigencias en cuanto a calidad del aire interior, higiene, confort y comodidad, así como flexibilidad con bajos requisitos de energía y menores costos de inversión y operación. Otra ventaja es la amplia gama de posibles usos para los nuevos edificios y su modernización, especialmente para propiedades con alto flujo de personas: Abarcan desde edificios de oficinas, industriales y residenciales hasta restaurantes, hoteles, hospitales,  instalaciones de aprendizaje, centros deportivos y de ocio. Por lo tanto, los sistemas VNC también ofrecen actualmente el potencial para ser utilizados en esta época de pandemia como una parte importante para prevenir la aparición de fuentes locales de infección, especialmente en edificios públicos y comerciales, y así hacer una contribución importante a la contención permanente y la lucha exitosa contra la pandemia de coronavirus.

 

Elaborado por: Klaus Ettwig – Cofundador y Director Técnico de Sovena